“En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación” Octavio Paz
viernes, 13 de abril de 2007
EL SEMEN
EL SEMEN El semen o esperma es un líquido viscoso y blanquecino, lechoso, que es excretado por el pene durante la eyaculación, al final del acto sexual o de la masturbación. El semen es producido por las glándulas del tracto urogenital masculino.
Al semen se le analiza el volumen, número y estructura de los espermatozoides, movimiento de los espermatozoides, así como consistencia, acidez y contenido de azúcar del líquido.
Los valores pueden variar de un laboratorio a otro. El volumen normal varía de
Si el conteo de espermatozoides es muy bajo o muy alto, existe la posibilidad de ser menos fértil. El porcentaje de espermatozoides normales tiene un efecto en la infertilidad. La acidez del semen y la presencia de leucocitos también conocidos por glóbulos blancos (sugiriendo una infección) pueden ejercer influencia en la fertilidad. El uso de muchas drogas y medicamentos de prescripción, al igual que el alcohol y el tabaco, también pueden afectar la fertilidad.
Una cosa importante de conocer es que la producción de semen en el hombre llega a sus niveles mayores en la edad madura y después tiende a disminuir, más sin embargo esta producción, nunca desaparece sino que permanece durante toda la vida.
LA ERECCIÓN

El incremento de la circulación sanguínea en respuesta a un estimulo que hace que el corazón aumente la intensidad y frecuencia de los latidos, esto eleva la presión en arterias y venas dando por resultado la erección, siendo esta una señal tan evidente como visible, la erección en si misma comienza con la estimulación mental y de los sentidos, o ambas.
Los impulsos del cerebro y los nervios hacen que los músculos de los cuerpos cavernosos se relajen, permitiendo que fluya la sangre y los llene. La sangre crea presión en los cuerpos cavernosos, haciendo que el pene se expanda. Otro mecanismo ayuda a atrapar la sangre en los cuerpos cavernosos, con ello sosteniendo la erección. Cuando los músculos del pene se contraen para parar el flujo de entrada de la sangre y abrir el flujo de salida de los canales, la erección se revierte.
Además de causar la erección del pene, este flujo sanguíneo, también produce al mismo tiempo que se acelera el ritmo de la respiración y haya enrojecimiento de la piel principalmente cuello y cara. Durante la excitación sexual también aumenta el nivel de hormonas sexuales.
Mar profundo
EL ARTE DE LA MASTURBACIÓN (parte IV)

MASTURBACIÓN MASCULINA
(parte IV)
Cuando un varón llega a la adolescencia empieza a atravesar importantes cambios en sus emociones. La conciencia sexual se acentúa e intenta liberar la tensión erótica mediante la masturbación, esto se acentúa cuando no tiene pareja. Muchos hombres continúan masturbándose durante toda su vida, incluso cuando mantienen relaciones con otra persona. Según diversos estudios, un 94% de hombres se han masturbado alguna vez hasta llegar al orgasmo
El método clásico
En general, el hombre se masturba sujetando con una mano el cuerpo del pene e imprimiendo un movimiento rítmico de vaivén, al mismo tiempo que acaricia el tallo de arriba a abajo. La mayoría estimula también el glande y el frenillo (bajo el glande, en la parte inferior). Algunos consiguen llegar al orgasmo frotando el glande cada vez más rápido. Para otros, con una sensibilidad extrema, esta maniobra puede ser dolorosa. El nivel de presión, la rapidez y la amplitud del movimiento varían de un individuo a otro.
Lo más importante es el ritmo: la regularidad crea la tensión sexual. También puede acariciar, masajear o sujetar los testículos al mismo tiempo, o frotar el periné (zona situada entre los testículos y el ano). Presionar la base del tallo aumenta la sensibilidad y facilita la erección. El orgasmo masculino suele tardar entre 2 y 5 minutos alcanzarlo. Aunque depende del estrés, el cansancio y la excitación. La mayoría acarician el pene (o frotan el glande) cada vez más rápido cuando sienten que va a llegar el orgasmo. Otros sujetan sus testículos o la base del tallo mientras están eyaculando. Si desea retardar la eyaculación, debe ir más despacio o detener el movimiento, y luego volver a empezar.
Muchos hombres utilizan la saliva para lubricar el sexo; de esta forma las sensaciones de la masturbación se parecen más a las de una penetración. Sin embargo, a veces la saliva no es suficiente. La mejor solución es utilizar un lubrificante a base de agua. Además de ser (casi) interminables, proporcionan una sensación diferente, ya que permiten un frotamiento más intenso con toda la palma de la mano directamente sobre el glande. El lubrificante a base de agua evita que los penes sensibles se irriten.
Métodos alternativos: Con una almohada para más realismo o con un juguete sexual.
De pie o de rodillas con una almohada doblada delante de usted, de tal forma que simula la cavidad vaginal y le permite fantasear con el coito. También puede colocar la almohada a la altura de la ingle, frotando el pene de adelante hacia atrás y hacia arriba. Esta técnica permite aumentar la excitación. Justo antes del orgasmo, puede pasar, si lo desea, al método clásico o a una estimulación más directa. Si no, acelere el movimiento como durante el coito. Gracias a esta técnica podrá dar un toque realista a sus fantasías.
¿Y por qué no utilizar un juguete sexual para descubrir nuevas sensaciones? Existen varios artilugios divertidos, pensados para ayudar al hombre en sus placeres solitarios.
Los masturbadores o estimuladores de látex cubren todo o parte del pene, permitiendo la estimulación de todo el sexo. Los hay que incluyen un vibrador de pilas, normalmente de velocidad variable, que aporta una sensación nueva de masaje. El material empleado (látex y derivados) es muy suave, y los progresos tecnológicos han llegado a recrear materiales sorprendentes, muy parecidos a la piel humana. Su forma varía: simples y prácticos, o más "reales" y con forma de vagina. ¿Y las muñecas inflables? ¡Por qué no! Muchos hombres son decididos partidarios de las muñecas. Se deben escoger los modelos de látex y no los de plástico simple, con los que hay que ser mucho más imaginativos. Asimismo, numerosos artilugios "penetrantes" pueden ayudar a estimular el ano, la próstata y el punto G masculino. Pero no todos están dispuestos a realizar estas estimulaciones que, sin embargo, son completamente naturales.
De pie o sentado, podrá utilizar el jabón o el champú como lubrificantes. Sin embargo, es mejor evitar cualquier irritación; escoja de preferencia un lubrificante que no dañe la piel. La presión del agua sobre el glande y el pene es una sensación muy voluptuosa. Con esta técnica estimula todo el cuerpo: puede comenzar enjabonándose como lo haría su pareja, luego se puede masajear el ano, el periné, el escroto y los testículos, antes incluso de tocar al pene. Puede continuar con el método clásico. Dado que el pene y el glande no han sido estimulados inmediatamente, puede que necesite un poco más de tiempo para llegar al orgasmo. Otra ventaja: el "lavado automático". Ya no necesita limpiar el esperma con un pañuelo después de la eyaculación
¿Cómo masturbar a un hombre?
EL ARTE DE LA MASTURBACIÓN (parte III)

MASTURBACIÓN FEMENINA Y MASTURBACIÓN MUTUA
Entre un 70 y un 82 por ciento de las mujeres se masturba hasta el orgasmo alguna vez en su vida. Muchas empiezan pasados los 20 años, o cuando ya han realizado su primer experiencia sexual. Es posible que algunas mujeres no se masturben nunca. La frecuencia suele variar dependiendo de las circunstancias, pero la investigaciones demuestran que las mujeres que mantienen una relación sexual activa, se masturban tanto como las que no la mantienen. La masturbación es un excelente modo de descubrir tus respuestas sexuales, además de satisfacer tus deseos. La masturbación es una experiencia muy personal y privada. Muchas mujeres descubren masturbándose formas mejores de excitarse y de llegar al orgasmo durante el coito, incluso puede contribuir a que algunas experimenten orgasmos múltiples. Hay mujeres que se tumban quedándose quietas al masturbarse, usando las manos sólo con los genitales. Otras prefieren moverse vigorosamente y acariciarse los pechos con las manos, además de los genitales. También se puede recurrir al uso de lubricantes para ayudar a que los dedos se deslicen, intensificando el placer de la masturbación.
El uso de juguetes sexuales para la mujer es ampliamente socorrido, principalmente los consoladores, los vibradores, las bolas entre muchos otros.
¿Cómo masturbar a una mujer?
Las necesidades sexuales de cada mujer varían ampliamente, cada mujer tiene sus propias preferencias y deseos. Lo mejor es descubrir cuales son las necesidades de tu compañera, para ayudarte puedes pedirle que te guíe su mano y te enseñe lo que más le gusta. No es necesario que te concentres sólo en los genitales, recuerda también los senos y el ombligo. Acaricia la punta del clítoris de tu compañera, primero por un lado y después por otro, acordándote de variar el ritmo y la presión. Es fundamental que las presiones sobre el clítoris sean suaves para no reducir la estimulación aunque hay mujeres que requieren de sensaciones más fuertes, pide te diga si aumentas o no la presión. Los labios menores o internos son muy sensibles al tacto. Acaricia la vagina con toda la mano y si la lubricación es adecuada introduce tus dedos en el interior de la vagina. Nunca olvides que la mujer requiere de más tiempo para estimular su deseo sexual, así es que a menos que no se tenga suficiente tiempo para ello, es necesario inducirla suavemente en base a besos y caricias, desde el pelo hasta la punta del pie, pasando leves roces por la zona genital, pero sin ir directamente a ella de primera instancia.
MASTURBACIÓN MUTUA
La masturbación mutua es una buena manera de preparar el camino hacia el coito, o continuar cuando el camino hacia el coito completo resulta difícil, por enfermedad, por encontrarse en la última etapa del embarazo o bien por que a uno de los dos no le apetece sexo con penetración Gracias a las manos se pueden realizar movimientos de una gran precisión, que harán que los dos disfruten de las mejores sensaciones juntos. Mediante caricias descubrirás con todo detalle el cuerpo de tu pareja. Y mediante estos pequeños juegos podrás expresar de forma libre tus deseos y preferencias, haciéndole saber a tu pareja lo que más te gusta.
Para aumentar la excitación y el placer.
Pueden masturbarse en la cama, en el sofá, etc., pero también de pie o delante de un espejo: eso no quiere decir que sean narcisista y, en cambio, puede contribuir a aumentar la excitación. Los "auxiliares", revistas y películas porno, no son precisamente muy "eróticas". Las fantasías sexuales son un estimulante mucho más eficaz.
jueves, 12 de abril de 2007
TU BOCA - POEMA
Cruel volcán en erupción,
me atrapa me cautiva,
me lleva como un imán
a devorarla.
Insaciable la busco,
la encuentro,
una y otra vez,
infundiendo otros confines,
acogiendo la sal de vida,
dentro de mi,
como un fluido mágico
que me envuelve,
y hace perder mis sentidos.
Tus labios mojan ,
cual gota de rocióla flor que se abre
clamando por ser sembrada.
Tu boca pez devastador,
en grandes profundidades,
transita insaciable,
buscando el alimento,
que calme su apetito,
succionando cada
centímetro de mi cuerpo.
Me aturdes y sacias mi ansiedad
por sentirme poseída,
alienada de placer,
acurrucada en tus brazos,
sintiéndome viva.
Nuestras lenguas plasman
un torbellino de lujuria,
para detenernos
en el mas tierno beso,
con el que rotulamos
este preámbulo.
Zambullirnos,
en una entrega total
de nuestros cuerpos,
iniciando una carrera
vertiginosa, sin
ganadores ni
vencidos.
CIELO INMENSO
POSICIONES IX
La mujer apoyada en las manos con los brazos extendidos. El hombre al borde de la cama le levanta la pelvis mientras ella desliza las piernas por debajo de sus brazos. Es una postura que requiere cierta agilidad y que sólo se puede mantener durante unos minutos.
El máximo de placer. La penetración llega hasta la mitad del camino, por lo que el goce viene de la mano
Ambos tendidos de costado, en un lugar cómodo y flexible, como la cama. Ella de espaldas a él, los cuerpos amoldados... En un alarde de destreza, la mujer pasa su pierna externa flexionada abriendo la puerta al placer: el hombre la penetra haciendo palanca con la pierna de ella, que se apoya en la cadera de él. Los secretos que el hombre puede propiciarle a su compañera por la cercanía de su oreja son el condimento perfecto para alcanzar del deseo de que se haga profunda y estalle en el orgasmo más excitante.
ACROBATICA
No apta para cuerpos entumecidos, esta posición puede parecer incómoda, pero si la flexibilidad lo permite puede resultar muy excitante. El se acuesta relajado y erecto. Ella se coloca de espaldas a él, se hace penetrar, flexiona sus rodillas y se inclina hacia atrás, lentamente para que el pene no se salga de la vagina. Para activar el movimiento necesario para el coito, ella debe levantar su vientre y relajarlo sobre el de su compañero. El tiene fácil acceso al clítoris y los pechos de su compañera. Ella no puede estar más cargada de ocupaciones, con lo cual no tiene más que relajar el resto del cuerpo hasta acabar más cansada que nunca, lo que hace más excitante el orgasmo. Según el Kama Sutra muchas de estas posiciones están tomadas del hatha yoga, por lo cual pueden resultar difíciles para los no iniciados.
El hombre cómodamente sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo sentándose también sobre la erección de él. La mujer puede hacerse desear tomando el pene con la mano y posándolo sobre su vagina haciendo movimientos suaves sobre ella, pero sin introducirlo. El hombre puede imponer su voluntad presionando a la mujer hacia su miembro lentamente, mirándola a los ojos. La pasión del abrazo, los juegos de lengua y las espaldas de ambos al alcance de la mano para causar escalofríos en el otro son algunas de sus bondades. La doma puede ser un camino hacia un orgasmo intenso e inolvidable.
CATAPULTA
levar las caderas, en el caso de las mujeres, es una valiosa fuente de placer, ya que pone en contacto con el cuerpo del hombre áreas de su cuerpo que, en posiciones más tradicionales, no se tocan. En este caso, el hombre se arrodilla y recibe la vagina de su compañera dejando que ella apoye los glúteos en sus muslos. La mujer puede extender sus piernas en el torso del varón o flexionarlas apoyando las plantas de los pies en su pecho. El hombre tiene fácil llegada al clítoris, por lo que puede estimular la zona con las manos y mirar la vagina en primer plano. El ritmo lo marcan juntos, acorde al deseo de ambos y a la flexibilidad de la mujer.
ASPAS DE MOLINO
Boca arriba, la mujer se tiende con las piernas abiertas a recibir a su compañero que, en esta posición, la penetra de frente a las piernas de ella. La diferencia de sensaciones es notable en este tipo de penetración: el clítoris y los labios vaginales están en pleno contacto con la pelvis y los alrededores del pene del compañero y la penetración más accesible es a través de movimientos circulares. El hecho de no poder verse cara a cara le da un encanto especial a la postura. La novedad de las caricias sorprende gratamente: la mujer puede acariciar las nalgas de su compañero, clavar suavemente sus uñas en la parte posterior a las rodillas, asir los testículos de su compañero. El hombre; chupar los pies de ella, morder sus dedos, acercar su mano a los genitales de ambos que se están fundiendo y tomar su pene para penetrarla mejor.
MISIONERO
Es la posición la más conocida, universalmente del gusto de los principiantes como de los más experimentados, el hombres tumba entre las piernas de la pareja.
EL ARTE DE LA MASTURBACIÓN (parte II)
ASPECTOS POSITIVOS DE Es un acto de redescubrimiento; los pequeños obtienen placer activo en la auto-exploración y el contacto, sólo posteriormente sienten culpas o inhibiciones al respecto.
Nos permite aprender acerca del propio erotismo: qué nos agrada y qué necesitamos como individuos.
Aprendemos a valorar nuestros genitales y a disfrutar de nuestra propia excitación u orgasmos.
La masturbación mantiene en buen funcionamiento el aspecto sexual. A las mujeres les permite mantener lubricada la vagina y mantener un ambiente vaginal saludable. A algunas el orgasmo les ayuda a aliviar la tensión menstrual y la congestión pelviana. En el caso de los hombres, la masturbación mantiene en funcionamiento los reflejos de la erección y la eyaculación.
Es un valioso medio para sentirse sexualmente independiente, y una excelente preparación para posteriores relaciones sexuales. Si ambos integrantes de la pareja asumen responsabilidad individual en cuanto a satisfacer sus propias necesidades sexuales ocasionalmente y disfrutan de la masturbación como una opción más, ambos tendrán un repertorio sexual más amplio y aliviarán al otro de la carga de tener que estar siempre en el mismo nivel de deseo o de satisfacer sus necesidades sexuales. Si uno sabe lo que puede enseñárselo al compañero, lo cual evita muchas adivinanzas, frustración e incomodidad.
En el caso de las mujeres que no han experimentado el orgasmo, la masturbación puede procurar la intensidad de la estimulación sexual libre de la presión de tener que "actuar" ante un compañero, donde se sostiene la necesidad de llegar al orgasmo. A algunas puede resultarle difícil llegar a este nivel si albergan sentimientos negativos sobre el autoerotismo, pero bien vale la pena dedicar cierto tiempo y energía a este descubrimiento del propio ser.
La masturbación es un abandono al propio placer; es amarse, ser autocomplaciente, física, mental y emocionalmente. Ayuda a relajarse y a aliviar tensiones sexuales, fisiológicas y psicológicas.
Es legal, no engorda, es segura y siempre puede recurrirse a ella.
Si podemos disfrutar propia sexualidad y lograr cierto grado de independencia y confianza sexual estaremos en mejor posición para hacer una elección consciente en nuestra próxima relación sexual, en lugar de apresurarnos a establecer una pareja poco satisfactoria por desesperación o frustración sexual.
EL ARTE DE LA MASTURBACIÓN

EL ARTE DE
La masturbación, además de ser una forma segura de sexualidad, es también parte importante de la sexualidad de los individuos y consiste en proporcionarse placer a uno mismo o a la pareja utilizando las manos, la boca u cualquier otro medio diferente a la penetración por el pene.
TIPOS DE MASTURBACIÓN
Masturbación impulsiva.
Es aquella que se produce sobre la marcha, sin que medie una gran elaboración mental o imaginativa.
Masturbación compulsiva.
El acto auto erótico se realiza mediante un proceso de duda, de verse uno forzado a hacer eso, pero sin querer, luchando por evitarlo. Es muy frecuente, sobre todo, en personas con unos criterios morales arraigados.
Masturbación por compensación de frustraciones.
El hombre actual se ve sometido a decepciones que impone la vida moderna y que, en ocasiones, no está preparado para superar. De ahí emerge muchas veces una conducta de masturbación, mediante un mecanismo de indemnización, igualación o compensación que facilita un cierto desahogo momentáneo con el que se corrigen las dificultades por las que se atraviesa.
Masturbación en personas súper imaginativas.
Siempre hay en el escenario mental imágenes y fantasías sexuales que, ante pequeños estímulos naturales del exterior, o provocados por ellos mismos, van a desencadenar esta dinámica auto sexual.
Masturbación liberadora de tensiones.
Suele darse en personas con ansiedad, estrés, preocupaciones intensas, etcétera. En estos casos, la experiencia se acompaña de un relax que disuelve esa inquietud ansiosa interior.
Masturbación en la persona hipersexual.
En estos casos puede tratarse de alguien muy centrado en la sexualidad, con pocos objetivos en la vida, sin inquietud cultural, y muy dado a un cierto machismo trasnochado consistente en contar a los amigos aventuras sexuales. Al fallar a estos sujetos la "dosis de sexualidad periódica", recurren a la masturbación.
INSTINTO SEXUAL
INSTINTO SEXUAL
El instinto sexual es un proceso sumamente complejo dada la intervención de múltiples factores que van desde el aspecto psíquico del individuo, pasando por conducciones nerviosas, producción hormonal, aspectos circulatorios y muchos parámetros más que incluso hay hecho pensar que tenga una característica genética propia.
Para el Dr. Otto Schwartz, la aparición del instinto sexual es una fuerza imperiosa que nos empuja y nos urge como un apetito que no puede saciarse como los demás apetitos. El instinto sexual es una necesidad que todos los seres humanos buscamos satisfacer.
Pero como en esa necesidad están inmiscuidas dos personas, necesariamente surge una correspondencia, una reciprocidad, una relación de dar y recibir. Por lo tanto, la necesidad deja de ser primaria y es mucho más.
EL TEMPLO DEL AMOR

EL TEMPLO DEL AMOR
El cuerpo humano es considerado como un sitio sagrado para mantener lleno de amor. Un gran problema que ocurre con demasiada frecuencia es el llevar a nuestra habitación, que es el templo del amor, los problemas de trabajo, las preocupaciones de todo tipo, las discusiones y desacuerdos, etc. en muchos casos influye también el compartir la habitación con otras personas siendo con mayor frecuencia los hijos quienes invaden este espacio tan privado de la pareja.
Esta habitación o templo del amor, debería de reunir ciertas características que ayuden a la pareja a dejar de lado los sucesos del día y les ayude a compartir su propia intimidad sin temor de ser vistos o escuchados. Algunos de estos requisitos son unas cortinas gruesas, que el espacio sea fresco, un piso con alfombrado suave, cristales aislantes en las ventanas, lámparas de luz tenue o indirecta, debe estar pintada de colores que a ambos en la pareja le agraden y relajen; nunca esta de más tener un par de velas con su platito para recoger la cera derretida, ni alguna varita de incienso que agrade a los dos. La televisión en la habitación de pareja esta estrictamente prohibida, es el perfecto enemigo del amor y el anti - afrodisíaco más potente.
miércoles, 11 de abril de 2007
SOBRE LOS DULCES CANSANCIOS- Ana Milena Puerta

INTIMIDAD - ORIETTA LOZANO
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (ultima parte)

Seguí leyendo unos tramos mas, y cada noche una orgía de placer y sexo se debatía ante los ojos del dueño del cuaderno. Pude leer como el sentía las mismas sensaciones que yo, experimentar los mismos deseos descarriados por alguien del mismo sexo, sintió dolor, ira, rabia y hasta amor. Agonizo mas de un año con ese terrible calvario de verlo y desearlo.
Quise apresurarme y llegue a la ultima hoja en que solo había dibujos pocos entendibles, y una leyenda escrita en letra borroneada y grandes:
“SOLO VERAS EN EL TELESCOPIO LO QUE TU MENTE DESEA VER, SOLO VERAS TUS DESEOS REPRIMIDOS HECHOS REALIDAD”
Cerré el cuaderno, y marque el numero de la inmobiliaria.
FIN
martes, 10 de abril de 2007
POSICIONES VIII
EL ABANDONO
La mujer tumbada sobre un cojín en el suelo, con las rodillas dobladas. El hombre se introduce entre los muslos de ella y levanta su pelvis para penetrarla. Volcado hacia delante para alcanzar con la boca el vientre de su pareja, dirige los movimientos, mientras la mujer se abandona.
SUMISIÓN
La mujer se apoya sobre sus brazos, apoyada sobre el vientre con una pierna plegada. El hombre, sobre ella, se apoya sobre sus brazos en tensión. Él la penetra efectuando un movimiento de vaivén que acentúa el grado de placer.
El hombre se echa hacia atrás apoyándose sobre las manos. La mujer se sitúa cómodamente sobre almohadones, con las piernas apoyadas sobre los hombros de él. la mujer efectúa un movimiento de vaivén. En esta posición, la penetración es profunda y provoca sensaciones de placer intenso.
SIRENA VOLADORA
El hombre se sienta en una silla. Ella se monta a horcajadas echando su cuerpo hacia atrás, con la cabeza reposando sobre un almohadón. El hombre la penetra haciendo un movimiento de vaivén y acariciándole los senos. Esta posición es bastante acrobática y exige una cierta agilidad.
La mujer se encuentra tumbada en la cama, apoyándose sobre la cabeza y hombros. De rodillas, el hombre se pone a horcajadas, manteniendo la pelvis de la mujer a la altura de su sexo y guiando el movimiento de vaivén. Se trata de una posición deportiva que conduce a una excitación rápida. Sin embargo, no se puede mantener durante un largo espacio de tiempo. Puede ser una postura introductoria para a continuación pasar a otra más confortable en la que el hombre, apoyándose en sus pantorrillas, acerca hacia sí la pelvis de su pareja acariciándole el clítoris.
CABALGATA HACIA ATRAS
El hombre tumbado sobre su espalda, la mujer, sentada a horcajadas sobre él, dándole la espalda y con las rodillas apoyadas en el suelo, efectúa movimientos de vaivén. Ella al mismo tiempo puede acariciar el sexo de su pareja o su clítoris con los dedos mojados en saliva o en secreción vaginal.
FLOR DE LOTO
El hombre está sentado con la piernas cruzadas en la cama y la mujer se sienta sobre él a horcajadas. Él dirige el movimiento con sus manos, besando los senos de su pareja.
EL CARTERO
La mujer está tumbada sobre la espalda, las nalgas en el borde de la cama. El hombre se encuentra arrodillado en el suelo sobre unos almohadones o de pie y la penetra acariciándole los senos y el clítoris. Esta posición puede hacerse también sin el movimiento de vaivén, la mujer atrae hacia ella a su pareja, envolviéndole con sus piernas entrelazadas. Posición muy excitante: ella siente las pulsaciones del pelvis y él las contracciones de la vagina.
AMAZONA
El hombre se encuentra cómodamente sentado sobre una silla. La mujer se monta a horcajadas sobre él. Mientras que ella hace movimientos de vaivén, él le mordisquea los senos y guía los movimientos con sus manos. Esta posición es original y estimulante.
ENCAJE
El hombre y la mujer se encuentran tumbados de lado (la mujer dando la espalda al hombre). La mujer encaja bien su pelvis en la del hombre, quien coge con sus piernas las de la mujer. El hombre acaricia el clítoris de la mujer durante el acto. Antes de llegar a la penetración, la mujer puede acariciar el sexo de su pareja contra el suyo. Esta posición es cómoda y resulta también bastante estimulante si se acompaña de caricias.
La mujer se encuentra tumbada, sobre la espalda, con una pierna estirada y la otra doblada. El hombre se monta a horcajadas sobre ella, pasando una pierna por debajo de su pierna doblada y echando uno de los brazos hacia atrás, para apoyarse. Esta posición puede resultar un poco cansada, aunque es muy estimulante, ya que la mujer puede acariciar el cuerpo del hombre o su propio cuerpo durante el acto.
















