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NI ANGEL,NI DEMONIO, SOLO UNA MUJER...
“En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación” Octavio Paz

Algunas personas suelen atribuirle la sensualidad a la mujer y la sexualidad al hombre. Pero, la verdad es que ambos tienen una porción de cada una en su personalidad, tal como los dos comparten lo masculino y lo femenino en su ser. Esta clasificación errada se debe a los condicionamientos sociales y culturales, los cuales inhiben o potencian una serie de conductas, según se trate de una mujer o un hombre.
Tanto mujeres como hombres pueden explotar su sensualidad. Lo ideal es que el hombre comprenda que ser sensual no implica afeminamiento. Si bien la sensualidad femenina es más delicada, evidente y aceptada socialmente, el hombre posee su propia forma de expresarla: ser viril, galante, caballeroso y educado son algunas de las características que todo hombre sensual debe poseer.
Además, cuando de vida en pareja se trata la sensualidad debe estar estrechamente ligada a la sexualidad, pues la primera tiende a la innovación, despierta la curiosidad y la imaginación debido a que no es tan limitada como la sexualidad, es decir, entre las dos se complementan.
La sensualidad incorpora los sentidos: vista, gusto, tacto, olfato y oído e incluso espiritualidad. La principal función de estos es permitir que nos relacionemos con el mundo que nos rodea. Pero si sabemos como utilizarlos se pueden convertir en el alma perfecta para despertar pasiones y triunfar en el difícil arte de las relaciones amorosas, pues una mirada sugestiva, un suspirar al oído o una caricia en el lugar adecuado, pueden decir más que mil palabras.
Tomado de:enlaces panama







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¿El sexo adelgaza? ¿Cuántas calorías se gastan al hacer el amor?
No tengo deseo sexual!















Hombre de 32, opina: "En general los hombres somos mucho más visuales, ver nos estimula mucho más que a las mujeres. A la mayoría nos excita ver sexo, ver mujeres en desnudas alimenta las fantasías con mucha fuerza. Pero no creo que afecte la vida de pareja en nada. Se supone que uno tiene su experiencia personal y tiene el criterio formado, por lo tanto, una porno no pasa de ser una buena secuencia de desnudos y sexo que provoca excitación". "El sexo en las porno es instantáneo, y muchas veces es hasta medio vejatorio en el trato de las mujeres. Sin embargo, no se supone que uno adopte esas prácticas. No puedo negar que me gusta la pornografía pero no por eso soy un gallo raro en la cama ni mucho menos"
"Honestamente creo que la pornografía es un buen estímulo para parejas que llevan tiempo juntas y que por problemas de tiempo necesitan hacer aparecer el deseo instantáneamente, pues no pueden darse el lujo de despertar pasiones por más de media hora. Sin embargo, creo que en algunos hombres las pornos afectan su manera de ver a la mujer y el sexo con ellas" afirma una mujer de 34 años. Agrega que el porno provoca ciertas inhibiciones entre los hombres, además de provocarles cierta confusión. "Creen que deben tener un pene inmenso, y si no es así se frustran desde jóvenes, lo que considero una tontera. Luego, buscan mujeres parecidas a las de las revistas, con grandes pechos y rostros de película. Pero la mayoría de las mujeres no somos de ese estilo. Finalmente, llevan a cabo relaciones sexuales rápidas, bruscas, intentando hacer gritar a las mujeres. En las películas no hay límites de dolor, de humillación y de mentiras. y en la vida real sí. Algunos no saben discriminar entre porno y realidad"
Sin duda alguna, el sexo forma parte importante de la vida del ser humano. Por lo mismo, es trascendente mantener su espacio, no sólo para lo que es la reproducción, sino que también como una vía para satisfacer el erotismo que llevamos todos dentro.
Ellos y ellas frente a la pornografía: Tal vez es ahí donde se genera la disociación entre el sexo y el amor, lo que muchas veces puede provocar insatisfacción en el ser humano. "El erotismo -dice la sicóloga Katusa Nishihara- como la cara "sexuada" del amor, se ha visto duramente distorsionado, al punto de haber perdido su verdadera razón de ser: la unión con "otro" en una relación que constituye un ´nosotros´".
La profesional agrega que si bien es difícil buscar generalidades en el plano de la sexualidad humana, que es un ámbito de libertad por excelencia. "La experiencia nos ha demostrado que estas distorsiones han llevado a las sociedades occidentales a padecer de una profunda insatisfacción. Nos ha llevado a desperdiciar la inmensa riqueza del lenguaje del cuerpo, la seducción, la elevación que propone el erotismo como manera plena de comunicación humana. Al reemplazo de todo aquello por el exhibicionismo que llevará a un encuentro con el sexo, no con el otro" ( la pareja).

Todo un Secreto... El Labio Superior de la Mujer
Desde la adolescencia, millones de hombres se suman al vicio de la pornografía como si ésta fuera parte de su crecimiento masculino. Esconden revistas de desnudos bajo sus camas, se juntan con amigos para ver películas pornográficas y si tienen la opción de entrar a Internet, pasan horas enteras navegando en páginas de sexo. Y es que son los principales consumidores de artículos porno del mundo, un mercado que está principalmente orientado a ellos.Y así, a través de carteles, imágenes y fotografías, ellos reciben el mensaje que el sexo es fácil. Que mientras más bruscos se comporten serán mejores, que las palabras "sucias" encantan y que todas las fantasías son posibles con una mujer. En este sentido, alguna feminista diría que la pornografía perjudica enormemente a las mujeres y de alguna manera, tal vez esto es cierto.
Si a medida que el hombre crece y se desarrolla, no madura su intelecto y criterio, sigue pensando que jalar del pelo a una mujer mientras tienen sexo es lo correcto y que golpearla en los glúteos lo es aún más, sin preguntarse siquiera cómo vive ella ese tipo de trato.
Es que éste es el mensaje que recibe de estas producciones, sólo su placer es válido y requerido. Tal vez por esta misma razón es que muchos hombres no alcanzan a durar más de 14,7 minutos por relación (según un estudio del sexólogo español B.O. Coolsaet) y que el 75 por ciento de los varones sólo aguanta un máximo de dos minutos sin eyacular.
Estimulador de la pasión: Sin duda alguna, la vida real no es como en las películas. Se tiene menos sexo del que se quisiera, se dura menos, las parejas pierden el entusiasmo erótico muy pronto y en las mujeres todavía existe un alto porcentaje de anorgasmias. Y es que para tener relaciones sexuales, es necesario abstraerse del mundo actual, de los problemas en el trabajo, de los niños, de la comida, etcétera. Entonces, estimular la pasión es mucho más complicado. Tal vez en este sentido, las fantasías otorgadas por la pornografía no resulten del todo negativas.