
“En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación” Octavio Paz
miércoles, 11 de abril de 2007
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (ultima parte)

Seguí leyendo unos tramos mas, y cada noche una orgía de placer y sexo se debatía ante los ojos del dueño del cuaderno. Pude leer como el sentía las mismas sensaciones que yo, experimentar los mismos deseos descarriados por alguien del mismo sexo, sintió dolor, ira, rabia y hasta amor. Agonizo mas de un año con ese terrible calvario de verlo y desearlo.
Quise apresurarme y llegue a la ultima hoja en que solo había dibujos pocos entendibles, y una leyenda escrita en letra borroneada y grandes:
“SOLO VERAS EN EL TELESCOPIO LO QUE TU MENTE DESEA VER, SOLO VERAS TUS DESEOS REPRIMIDOS HECHOS REALIDAD”
Cerré el cuaderno, y marque el numero de la inmobiliaria.
FIN
martes, 10 de abril de 2007
POSICIONES VIII
EL ABANDONO
La mujer tumbada sobre un cojín en el suelo, con las rodillas dobladas. El hombre se introduce entre los muslos de ella y levanta su pelvis para penetrarla. Volcado hacia delante para alcanzar con la boca el vientre de su pareja, dirige los movimientos, mientras la mujer se abandona.
SUMISIÓN
La mujer se apoya sobre sus brazos, apoyada sobre el vientre con una pierna plegada. El hombre, sobre ella, se apoya sobre sus brazos en tensión. Él la penetra efectuando un movimiento de vaivén que acentúa el grado de placer.
El hombre se echa hacia atrás apoyándose sobre las manos. La mujer se sitúa cómodamente sobre almohadones, con las piernas apoyadas sobre los hombros de él. la mujer efectúa un movimiento de vaivén. En esta posición, la penetración es profunda y provoca sensaciones de placer intenso.
SIRENA VOLADORA
El hombre se sienta en una silla. Ella se monta a horcajadas echando su cuerpo hacia atrás, con la cabeza reposando sobre un almohadón. El hombre la penetra haciendo un movimiento de vaivén y acariciándole los senos. Esta posición es bastante acrobática y exige una cierta agilidad.
La mujer se encuentra tumbada en la cama, apoyándose sobre la cabeza y hombros. De rodillas, el hombre se pone a horcajadas, manteniendo la pelvis de la mujer a la altura de su sexo y guiando el movimiento de vaivén. Se trata de una posición deportiva que conduce a una excitación rápida. Sin embargo, no se puede mantener durante un largo espacio de tiempo. Puede ser una postura introductoria para a continuación pasar a otra más confortable en la que el hombre, apoyándose en sus pantorrillas, acerca hacia sí la pelvis de su pareja acariciándole el clítoris.
CABALGATA HACIA ATRAS
El hombre tumbado sobre su espalda, la mujer, sentada a horcajadas sobre él, dándole la espalda y con las rodillas apoyadas en el suelo, efectúa movimientos de vaivén. Ella al mismo tiempo puede acariciar el sexo de su pareja o su clítoris con los dedos mojados en saliva o en secreción vaginal.
FLOR DE LOTO
El hombre está sentado con la piernas cruzadas en la cama y la mujer se sienta sobre él a horcajadas. Él dirige el movimiento con sus manos, besando los senos de su pareja.
EL CARTERO
La mujer está tumbada sobre la espalda, las nalgas en el borde de la cama. El hombre se encuentra arrodillado en el suelo sobre unos almohadones o de pie y la penetra acariciándole los senos y el clítoris. Esta posición puede hacerse también sin el movimiento de vaivén, la mujer atrae hacia ella a su pareja, envolviéndole con sus piernas entrelazadas. Posición muy excitante: ella siente las pulsaciones del pelvis y él las contracciones de la vagina.
AMAZONA
El hombre se encuentra cómodamente sentado sobre una silla. La mujer se monta a horcajadas sobre él. Mientras que ella hace movimientos de vaivén, él le mordisquea los senos y guía los movimientos con sus manos. Esta posición es original y estimulante.
ENCAJE
El hombre y la mujer se encuentran tumbados de lado (la mujer dando la espalda al hombre). La mujer encaja bien su pelvis en la del hombre, quien coge con sus piernas las de la mujer. El hombre acaricia el clítoris de la mujer durante el acto. Antes de llegar a la penetración, la mujer puede acariciar el sexo de su pareja contra el suyo. Esta posición es cómoda y resulta también bastante estimulante si se acompaña de caricias.
La mujer se encuentra tumbada, sobre la espalda, con una pierna estirada y la otra doblada. El hombre se monta a horcajadas sobre ella, pasando una pierna por debajo de su pierna doblada y echando uno de los brazos hacia atrás, para apoyarse. Esta posición puede resultar un poco cansada, aunque es muy estimulante, ya que la mujer puede acariciar el cuerpo del hombre o su propio cuerpo durante el acto.
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (7ma parte)

Ya no como bien, no duermo, falto a mi empleo, no puedo ni siquiera acercarme al balcón porque me obsesiona la idea de ver como cada noche el sodomiza a dos o tres mujeres a la vez, y quisiera que el lo hiciera conmigo también. Ese cuerpo tan bien formado, sus abdominales, sus nalgas que quisiera penetrar con mi miembro y desgarrarlo ahí dentro suyo, esa piel me deslumbra, estoy extasiado viéndolo, me estoy volviendo loco, y no puedo dejar de mirarle cada noche.”
Seguí leyendo otros fragmentos de las notas:
“Hoy lo vi vestido de cueros, tenia un antifaz en su rostro, y un pequeño látigo en la mano, hoy sus enviciadas victimas eran dos jovencitas, no tenían ni 15 años, casi sin pechos, solo insinuaciones de lo que traería el tiempo, una atada de las muñecas a una silla, la otra con una cadena en su cuello, y una venda en los ojos, sometía a su amiga, se abalanzaba contra ella mientras el, le propinaba latigazos en su espalda, ellas disfrutaban. Las vi besarse descarriadamente, el reía de placer, mientras se masturbaba con su otra mano, para acercar su pene erguido y duro a la boca de las niñas, que se debatían por chupar el néctar que fluía de el, después las arrastro por el piso para cambiarlas de pose, y comenzo a penetrar a una por el ano, mientras que a la otra le chupaba los pequeños senos y se los manoseaba groseramente.
No pude seguir leyendo, me sentía mal, el no veía lo mismo que yo, acaso seria otro departamento?
Mas adelante, pude leer:
(continuara)
CIELO INMENSO
POSICIONES VII
PIES EN
Los dos de pie, la mujer dando la espalda al hombre. Las manos enlazadas, el hombre tira hacia si para penetrarla por detrás. La mujer puede apoyarse contra la pared o una mesa para mantener más fácilmente el equilibrio.
EL CANDELABRO
La mujer está tumbada sobre la espalda, con una almohada bajo la cabeza, la pelvis elevada sobre un almohadón situado al borde de la cama. El hombre se encuentra arrodillado en la cama. Ella eleva sus nalgas ofreciéndose así al hombre que la penetra acariciándole las nalgas, zona muy erógena.
APERITIVO SABROSON
El hombre está sentado en el suelo o en la cama, con una pierna estirada y la otra ligeramente doblada para mantener el equilibrio. La mujer se monta a horcajadas, apoyándose en su pareja. El hombre la mantiene fuertemente por la espalda para asegurar una penetración profunda. Ella adapta el movimiento para procurar un mayor placer. En esta posición puede estimular los senos mediante besos y mordisqueos.
EL CLIP
El hombre se tumba de espaldas con las piernas juntas. La mujer se coloca sobre él a horcajadas, apoyándose sobre los brazos, con el busto hacia atrás. Durante el acto, la mujer es la que lleva el ritmo y el hombre puede acariciarle el sexo, estimulando el clítoris. Esta posición es bastante simple y procura un verdadero placer a los dos amantes.
CONFIDENCIAS
El hombre se coloca entre las piernas de su pareja. Ella se tumba de costado, con las rodillas dobladas, los pies cruzados entrelazándole con sus piernas. Durante el acto, ella puede acariciarle el sexo y la nuca. Los amantes pueden disfrutar con esta posición íntima y tierna para decirse todo lo que desean descubrir juntos.
EL DESAFIO
¿Estáis preparados para el desafío? Necesitáis una silla, mucha agilidad y una gran forma física. La mujer pone los pies sobre la silla, con el torso doblado y los codos apoyados en las rodillas. El hombre la mantiene como si estuviera sentada, sujetándola por la cintura. El hombre es el que lleva el movimiento de vaivén para alcanzar una mayor excitación.
EL DOMINIO
El hombre y la mujer se ponen de rodillas uno frente al otro. El hombre coloca sus pantorrillas entre las de la mujer y se pone a horcajadas. Esta posición intimista permite a los amantes abrazarse, entrelazarse y acariciarse.
La mujer se apoya de costado sobre los antebrazos y sobre las rodillas. El hombre de rodillas, coge a su pareja por la pelvis y se pone a horcajadas, llevando el movimiento. Esta posición es una posición de transición, puesto que resulta agotadora para ella.
El hombre se apoya sobre las manos con las piernas estiradas. La mujer se pone a horcajadas, apoyándose con las manos y piernas. Su pelvis puede oscilar libremente y controlar el movimiento.
sábado, 7 de abril de 2007
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (6TA PARTE)

Perdí toda la mañana y no me importo faltar al trabajo, monte guardia y ahí me quede con mi pena y mi dolor a cuestas.
Eran mas de las seis de la tarde, cuando volvió a salir el encargado del edificio, y esta vez decidido a preguntarme a quien buscaba.
Me negaba rotundamente alguien con mi descripción ahí viviendo, y mi perplejidad quizás lo asusto, cuando me dijo que nadie vivía en el desde hacia mas de cinco años. Que era imposible de alquilar, el supuesto departamento ocupado por ella. Que la gente se interesaba pero después desasistían y no aparecían mas.
Le dije estar interesada en el, si me dejaba verlo, con poco humor me llevo y cuando entre comprobé que era tal como lo veía en las noches, pero que todo estaba cubierto de sabanas y polvo.
Me abatió la información que me suministraron, me deje vencer, y ahí me quede en cama mas de tres días sin salir, inventando excusas y reprimiendo mi morbo para no ir a las noches a espiarla. Al cuarto no pude más y fui con el telescopio en mano, y nada, así fue la quinta, la sexta noche, y las que siguieron, paso mas de diez días, hasta que recordé la caja que dejo el anterior inquilino. Y saque el cuadernos de notas, y comencé a leer:
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (5ta parte)

Cada movimiento que ella realizaba con sus manos, yo los iba imitando pausadamente, deliciosamente, disfrutando palmo a palmo, con sabor a placer, con sabor a lo prohibido que me excitaba cada vez mas, verla allí reflejada me hechizaba a quererla poseer, y sentirme su esclava, que pidiera, y yo como una perra obediente, acatando sus ruegos, brindándole todo el placer.
Morderla hasta hacer sangrar sus labios y beber ese delicioso brebaje mezcla de sangre y saliva, lamerle los pezones, y degustarlos con placer como un manjar servido para los dioses, fundirme adentro suyo, con piel y carne, con alma y cuerpo, con sentimiento, quizás con amor
miércoles, 4 de abril de 2007
Y A VOS QUE TE SUGIERE ELLA???

EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (4ta. parte)

Así pase mas de una semana viéndolos mientras tenían sexo, en las mas dinámicas posiciones, y yo alterándome cada día mas, excitándome hasta lograr mi placer a solas.
No salía por ver cada noche esa función privada, a veces pensaba que estaba montada solo para mi, su única espectadora.
Agobiada por lo que sucedía y pensando ya demasiado en esa mujer y ese hombre desconocidos, deje mi obsesión por unos cuantos días y salí con amigas a buscar diversión, pero fue peor, una noche traje a mi departamento a un viejo amigo, esos que tienen derechos, que regresaba de un viaje, y cuando estábamos teniendo sexo, no pude tener ningún orgasmo, fingí para no hacerlo sentir mal, pero cuando se fue llore a mares, sabia que algo demasiado malo me estaba pasando.
Tenia deseos de poseerlos, a ella y a el, ese moreno me dejaba extasiada con solo contemplar su cuerpo, su miembro tan viril y ella me atraía con su encanto siniestro.
martes, 3 de abril de 2007
QUE TE SUGIERE??
POBRECITO AHI SOLO, NO CALMARIAS SU ANGUSTIA?? NO LO CONSOLARIAS Y LE DARIAS UN POCO DE AFECTO? ... O MUCHO MAS? PENSALO...EL DEPARTAMENTO- CUENTO 3ra. parte

Comencé a dormir mal, por la noche soñaba con ella y me veía en su cuarto ahí sentada observándolo todo.
lunes, 2 de abril de 2007
EL DEPARTAMENTO -CUENTO EROTICO 2da PARTE)
Por varias noches no use el telescopio, porque salía o volvía demasiado tarde del trabajo y lo único que quería era irme a dormir. Pero una de esas noches aburrida de no encontrar nada en la tv, recordé el telescopio, y ahí estaba yo parada frente al balcón con las luces apagadas tratando de encontrar a esa mujer enigmática. De nuevo frente a su espejo, con una toalla a media cintura, mirándose, y riendo, acomodando sus cabellos, y de pronto tocándose, dejando caer la toalla, y viéndose así tan bella, con esa media luz que contrastaba en sus muslos bien contorneados y de bellas caderas, la curiosidad me animo a dar mas nitidez a la lente y testigo muda de su placer volví a ser esa noche.domingo, 1 de abril de 2007
EL DEPARTAMENTO - CUENTO EROTICO (1ra parte)

POSICIONES VI

ADORACIÓN llamada también PERRITO
Ella a cuatro patas apoyada cómodamente sobre sus antebrazos. Él, de rodillas la penetra por detrás. Esta postura clásica resulta muy placentera para los dos. En efecto, permite un penetración profunda que estimula las paredes de la vagina y el punto G de la mujer, además él puede acariciar al mismo tiempo el pecho y el clítoris de su pareja. Esta postura procura igualmente al hombre un punto de vista muy excitante, permitiéndole satisfacer sus fantasías de dominación. Algunas mujeres se pueden sentir un poco humilladas con esa postura. A otras puede producirles dolor.
EL PICOTEO
El hombre está sentado de lado, sujetándose con un brazo y la rodilla correspondiente. La mujer apoyada en sus antebrazos, se restriega contra su sexo dándole la espalda y es la que marca el ritmo de los movimientos durante la penetración. Él puede con la mano libre, acariciar los senos, las nalgas y la zona anal de su pareja. Esta posición, es más fácil de practicar sobre una alfombra en el suelo que sobre la cama.
BARCO EN EL AGUA
El hombre tumbado sobre su espalda penetra a la mujer, que está sentada sobre su sexo con las piernas hacia un lado y los muslos separados. La mujer marca el ritmo de los movimientos y puede acariciarse mientras tanto.
PASO ATRÁS
El hombre apoyando la espalda contra la pared, empuja con la pelvis hacia delante para penetrar a la mujer, que empuja hacia atrás. El movimiento de va y ven lo llevan a cabo las flexiones de los muslos.
EQUILIBRISTAS
El hombre tumbado de espalda con las rodillas flexionadas, sujeta a la mujer por la cintura y la penetra por detrás. En esta postura es el hombre el que marca el ritmo de los movimientos. La mujer puede al mismo tiempo acariciar la base del sexo de su pareja, que es una zona tremendamente erógena.
EL SAPO
El hombre está sentado en el borde de la cama, los pies en el suelo. La espalda de la mujer apoyada en su pecho, los pies sobre la cama con las rodillas flexionadas. Ella provoca un movimiento de va y ven apoyándose en manos y pies. El hombre puede acompañar el movimiento levantando con las manos el trasero de ella. Puede así mismo acariciar el pecho y el clítoris de su pareja. Con esta postura la penetración es muy profunda.
viernes, 30 de marzo de 2007
INTIMIDADES AL DESCUBIERTO- EL SALON DE BELLEZA
Hoy quiero contarles de alguien muy particular, es muy joven tiene ahora cerca de 18 años, empezó a venir a nuestro salón con su mamá, ya pasado los años comenzó a venir sola, la historia que recuerdo es una de las primeras que me contó.Cuando narro su experiencia, le serví de oreja, tenia que contárselo a alguien, en cierta manera me sentí bien porque confió, pero produjo en mi cierto dolor e impotencia de no poder hacer nada por ella y su historia de “amor”
LA HISTORIA DE CAROLINA, LA VIRGEN
No hay nada mas embolante que ir a clases, y ciertas materias las aborrezco así que mucho mas, hasta que un día la profesora de historia comenzó a faltar y nombraron un reemplazante, era un hombre apuesto, alto, elegante, el pelo negro con algunas canitas que le comenzaban a salir, tendría cerca de 35 años. Bien vestido, pero siempre con jeans.En su mano pude ver ese horrible anillo de casado, pero no me importo, solo lo admiraba con la vista, hasta que comprendí que no pasaba desapercibida para él. Después de las miradas, pasamos a los roces con la mano, con el cuerpo, siempre estaba cerca de el, despertaba en mí ese deseo incontrolable que me hiciera suya.Los chicos de mi edad no me interesaban, yo quería un hombre que me lo enseñara todo.
Hasta que un día me decidí y le envié una nota dentro de un libro que deje sobre sus carpetas, era un cita, y tan mal no me fue porque el se presento. Nos fuimos a charlar a un café lejano a la zona, y ahí nos quedamos bastante hasta que al despedirnos, yo roce mis labios con los suyos, y el no pudo mas y me beso apasionadamente.Ahí descubrió que besar no sabia mucho, por lo que vislumbro que de sexo sabia menos.
Volvimos a encontrarnos, pero esta vez me dio la dirección del departamento de un amigo, así que nerviosa y expectante fui a mi primer cita.El departamento estaba bien climatizado, velas, luces rojas, música, me hacían sentir mas nerviosa pero mas caliente.Escuchamos música y comenzamos a bailar, vinieron los abrazos y los besos, hasta que sentí que con sus manos recorría mis muslos, y su lengua subía y bajaba por mi cuello.M e fue sacando con delicadeza la remera que llevaba puesta, y me desabrocho el soutien, todo esto lo hacíamos mientras seguíamos bailando, entre mis piernas percibí algo duro que me clavaba la pelvis, un escalofrió entro en mi, mezcla de miedo y pasión, quería ver eso que el tenia allí, algo real y ver si era como mostraban las revistas.Con el torso desnudo comenzó a manosear mis senos que no eran pequeños para una chica de 16 años, y con su lengua casi reptil me lamía descontrolado, chupaba mis pezones de una manera que me hacia excitar cada vez mas, estaba húmeda, ardiente, deseando que me hiciera el amor.
Fue de golpe cuando sentí su mano en mi braga, y como sus dedos hurgaban, los saco se los metió en la boca, como degustando el jugo que extrajo, y volvió a meterlos, mi friccionaba el clítoris, y con otro me lo introducía y sacaba en mi vagina, no pude controlarme y tuve un orgasmo, diferente al que tenia a solas en mi habitación, me quede con ganas de mas, así q baje su pantalón cuando tuve frente a mis ojos ese reptil hermoso, erguido preparado para metermelo en la boca, comencé a chuparlo cuando el, me separo y me dijo :
- espera, esto es necesario
Y saco un sobre con preservativos, y se lo coloco.
M e llevo hasta la cama y comenzó a besarme las tetas nuevamente, con desesperación de animal enjaulado queriendo salir, no le alcanzaban las manos, y a mi la boca para deslizarme en ese pecho y abdomen tan varonil de hombre “macho”
Cuando ya creía que iba a metermelo, me da vueltas y me coloca boca abajo en la cama y toma de la mesa de luz un pote, pude ver de reojo que se untaba los dedos, pensé: vaselina para no hacerme doler, como vi en las películas.Pero no era para el lugar que pensaba, con su dedo comenzó a metermelo en mi ano y tratar de agrandar algo, que yo no suponía que así seria, le pregunte que hacia?, me hizo callar, y con su otra mano me tocaba el clítoris haciéndome sudar, de pronto me dijo:
- te va a doler un poquito, pero pasa enseguida, no chilles te va a gustar bebe.
Ni bien termino de decir eso, sentí su tremendo sexo tratando de entrar en mi ano, empujaba y sacaba, empujaba y sacaba, y yo ahí boca abajo excitada, porque después de cada ola de dolor venia una mas de excitación, quería que me la metiera toda de una vez, pero note que no me quería lastimar demasiado, hasta que lo sentí todo adentro, me descomponía de dolor, pero el placer me invadía no pensando en ello, y comenzó a moverse y gemir, me chupaba los hombros, las espalda, me daba pequeñas mordidas en la oreja, y yo acababa en su mano, una dos y tres veces, era algo para mi sumamente excitante. Hasta que sentí su grito de placer en mi oído, y dijo:
- que polvo nena, me volviste loquito!
M e di vueltas con lagrimas en los ojos de placer y dolor, y me abrazo y dijo:
- te portaste bien, la próxima te dolerá menos.
- bueno anda a bañarte si queres, ahh y esto nada ni siquiera a tus amigas, que me pueden mandar en cana, sabes?
Asentí con la cabeza, y no dije nada.
Quizás esperaba un beso amoroso, o una frase mas cariñosa, o un abrazo tierno, pero no encontré nada.Tome mis ropas y me fui al baño, y bajo la ducha llore desconsoladamente, eso no era lo que yo esperaba de el, yo lo amaba, yo esperaba amor, n o sexo.Nos despedimos a las apuradas, solo me alcanzo hasta mi parada de micro, ya que podía caminar a duras penas, sentía demasiado dolor, pero me sactifacia que venia de algo que había disfrutado.Así pasaron los meses, y nunca tuvimos sexo “normal” siempre por atrás, dice que tiene miedo que se rompa el preservativo y dejarme embarazada, así es mas seguro, además cuando estoy con la regla que mas caliente ando, también lo podemos hacer, esas son cosas que el me enseño, como también que le meta yo unos aparatitos a el dentro de su ano.Ya llevo una relación de dos años, ya termine la escuela, y sigo enganchada con ese hijo de mala madre, que todavía no me desfloro como se debe hacer, seguimos practicando sexo anal 2 veces en semana, y sigo perdidamente enamorada de el, aunque se que n o me ama y que nunca dejara a su mujer.
CIELO PROFUNDO
INTIMIDADES AL DESCUBIERTO- EL SALON DE BELLEZA

PAMELA LA MIRONA
Alguna vez conté que Pamela es nuestra cliente mas habitual, ya que requiere venir seguido al salón de belleza, pues le gusta estar siempre presentable, además que sus dos trabajos lo requieren: ser bailarina de caño a la noche y "acompañante" de día.
En una de esas visitas me contó su historia:
Estaba en un bar a media tarde, haciendo tiempo porque esperaba un llamado para acompañar a cierto señor a un cóctel de empresarios, cuando lo vi entrar a el, alto, rubio, bronceado, atlético, a través de su camisa blanca podía percibir esos buenos abdominales. Su perfume flotaba en el aire, me cautivaba tanto como su masculinidad, lo miraba casi de reojo y el me contesto con una sonrisa. Se sabia un ganador, y yo presa fácil, ese tipo de hombre me volvía loca, y últimamente esos no requerían de mi "compañía" en cambio si Sres., mayores, obesos, calvos, arrugados, que pagaban bien por una buena encamada.
Pensé en el, me veía en la cama, sentía el calor, hervirme la sangre, y esas ganas de hacerlo mío. Esa boca quería arrancársela a mordiscones, y devorármelo todo como hacia tiempo que no lo hacia con un hombre de verdad:
Me sentía tan caliente, que comencé a mojarme, de solo "ratonearme" con el, lo seguí mirando, pero el estaba absorto en su café, y una revista entreabierta. De pronto entro alguien, un chico joven, no muy lindo pero de buen cuerpo, se sentó muy cerca, luego al verlo se fue a su mesa, pensé ahora menos podré conquistarlo, charlando con su amigo ni se ocupara de mi.
Al cabo de unos minutos el rubio fue al baño, me sentía inquieta, no volvía y la espera era larga, al entrar unas cuantas personas al local, y cuando me descuide vi desaparecer al nuevo chico.
Haciendo uso de una locura que paso por mi mente, me dije porque no? Me levante y me dirigí al baño de hombres, espié y no vi nadie en los lavabos, así que entre, no los vi, pero de uno de los baños con la puerta cerrada sentía ruidos.
Entre al baño contiguo, me descalce y me subí al inodoro, y desde arriba pude ver lo que mi mente en ese momento dudaba, y que ya me aclaraban las imágenes, estaban en una batalla de posesión, besos, caricias, manos ligeras que tocaban, y se enredaban. Cuando vi que el chico mas joven saco de su pantalón su miembro, erguido, rosado, esperando explorar una flor abierta para el. El rubio agachado contra el inodoro con sus brazos contra la pared, espero ser penetrado con fuerza , se tocaban, se besaban, eran un torbellino desesperado de besos, abrazos, gemidos, extasiada y cachonda, me quede perpleja viendo el acto inesperado y que nunca pensé ver.
Sigilosa, seguí ahí arriba parada, aunque mis pies se cansaban no me importo ser participe anónimo de sus actos, y sin darme cuenta comencé a tocarme, esa escena me excitaba, dos hombres guapos y aparentemente varoniles tenían sexo en un baño, me pareció cada vez mas excitante cuando comenzaron a gemir, y tuvieron los dos sus orgasmos, y yo acompañándolos en mi juego tuve necesidad de tocar mis pechos, hurgar en mis pezones, y con la mano en el clítoris buscar el maravilloso “puntoG” para acompañarlos con mi orgasmo, siendo cómplice de su encuentro a escondidas.
CIELO PROFUNDO


















